No sé si quedan ganas de revisar twitter, o cualquier red social.
Todo desborda en ataques contra el gobierno de turno. Nadie perdona la
traición que ha ocurrido. No hay pausas posibles para el descontento.
Pero antes de seguir, importa contextualizarse para entender las bases
de tal agravio.
Primeramente, Chile se proyectaba felizmente como
un país seguro, transparente y robusto. La política tenía un sesgo de
parcialidad, con un marcado oficialismo y una oposición que apretaba
los dientes frente a las propuestas reformistas. Siempre con un tenor de
normalidad que no daba espacios a malestares, al menos, para un
ciudadano promedio que lee 0% de temas políticos.
-La olla
Penta, reventó a fines del año 2012. Y ésta explosión generó una lista
de acreedores y políticos involucrados a fines del 2014. No obstante
aquello, el gobierno actuante no se encontraba enlodado por estos casos
de corrupción.
-Mas adelante en el tiempo, el 6 de febrero de
este año, una revista nacional, destapó el escandaloso negocio de
compra venta de terrenos en machalí, mas conocido como caso "Caval",
donde la nuera y el hijo de la propia presidenta de Chile, habían tenido
acceso a un crédito que excedía mil veces el valor del capital inicial
de la empresa, lo que sólo se visualizó como un abuso de poder e
influencia por parte del susodicho hijo.
-No siendo eso
suficiente, los chilenos nos quedamos de una pieza cuando vimos como el
basurero politico escupía mas nombres, sin importar la coalisión a la
que pertenecieran. ¿Una nueva empresa involucrada? SQM. Cientas de
facturas fueron emitidas a distitos personeros políticos. Nueva Mayoría,
UDI, RN, no se salvó nadie.
No ha sido fácil ver como Chile
ha sido presa de las malas prácticas. No ha sido sencillo pararse y
valorar las intenciones de un programa que prometió cambios, pero que el
desprestigio ha eclipsado ampliamente.
Las promesas de gratuidad
en educación siguen en pie, aún cuando el escenario sea adverso, y si
existe espacio a dudas, la necesaria cita texual hará ley del plan de
gobierno presentado: “Respecto a la gratuidad de la educación superior,
yo reitero y reafirmo mi compromiso de no detener el avance hacia la gratuidad universal a pesar del escenario económico adverso” Michelle Bachelet.
La
población llama a manifestarse, y de esa forma, profesores, medicos,
alumnos, ex presos políticos, y otros actores sociales se han dado cita
en las calles capitalinas y regionales. No hay ánimo, sólo molestia,
molestia demedida que enceguece al que no se informa.
La
política está en un estado de riesgo, pero no perdido. Hay que estar
informado. Esa es la vacuna milagrosa que requiere nuestro país.